El divorcio de mutuo acuerdo es, en la práctica, la forma más rápida, económica y menos conflictiva de poner fin a un matrimonio en España. Cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y también coinciden en las medidas que regularán su nueva situación familiar, el procedimiento puede resolverse de manera mucho más sencilla que en los casos en los que existe conflicto.
Aunque el divorcio siempre implica decisiones importantes —especialmente cuando hay hijos en común o bienes que repartir—, alcanzar un acuerdo previo permite reducir la tensión del proceso y facilita que ambas partes mantengan una relación más estable en el futuro.
En este artículo vamos a explicar qué es el divorcio de mutuo acuerdo, cuáles son los pasos para tramitarlo, qué documentación es necesaria y cuánto puede durar el procedimiento, todo ello conforme a la normativa vigente en España.
Qué es el divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo es aquel en el que ambos cónyuges solicitan conjuntamente la disolución del matrimonio y presentan un acuerdo sobre las medidas que regularán su nueva situación familiar y económica.
Este tipo de divorcio está regulado principalmente en el artículo 86 del Código Civil, que establece que el matrimonio se disuelve por divorcio, y en el artículo 777 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que regula el procedimiento cuando existe acuerdo entre las partes.
La legislación española permite solicitar el divorcio sin necesidad de alegar una causa concreta. Únicamente se exige que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio, salvo que exista una situación de riesgo para alguno de los cónyuges o para los hijos.
La característica fundamental del divorcio de mutuo acuerdo es la existencia de un convenio regulador, un documento en el que los cónyuges establecen las condiciones de su divorcio.
Qué es el convenio regulador
El convenio regulador es el documento central del divorcio de mutuo acuerdo. En él se fijan las normas que regirán la vida familiar tras la ruptura.
El artículo 90 del Código Civil establece que este convenio debe incluir, entre otras cuestiones:
- La guarda y custodia de los hijos menores, si los hay.
- El régimen de visitas y estancias del progenitor que no conviva habitualmente con los hijos.
- La pensión de alimentos destinada a cubrir las necesidades de los menores.
- La atribución del uso de la vivienda familiar.
- La contribución a las cargas del matrimonio.
- La liquidación del régimen económico matrimonial, cuando proceda.
- La posible pensión compensatoria si uno de los cónyuges queda en situación de desequilibrio económico tras el divorcio.
El juez revisará este documento para asegurarse de que no perjudica a ninguno de los cónyuges ni a los hijos, especialmente a los menores.
Pasos para tramitar un divorcio de mutuo acuerdo
Aunque el procedimiento es relativamente sencillo, el divorcio de mutuo acuerdo sigue una serie de pasos que deben cumplirse correctamente.
- Alcanzar un acuerdo entre los cónyuges
El primer paso es que los cónyuges lleguen a un acuerdo sobre las cuestiones fundamentales que afectarán a su vida tras el divorcio.
Esto incluye decisiones importantes como:
- Con quién vivirán los hijos
- Cómo se organizará el régimen de visitas
- Qué pensión de alimentos se pagará
- Qué ocurrirá con la vivienda familiar
- Cómo se repartirán los bienes comunes
Este acuerdo se plasma en el convenio regulador.
En muchos casos, la negociación se realiza con la ayuda de un abogado especializado en derecho de familia, que se encarga de redactar el documento conforme a la ley.
- Presentación de la demanda de divorcio
Una vez redactado el convenio regulador, se presenta una demanda de divorcio de mutuo acuerdo ante la Sección especializada en los Tribunales de Instancia correspondientes.
Según el artículo 777 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, la demanda debe ir acompañada del convenio regulador firmado por ambos cónyuges.
En este tipo de procedimiento, los cónyuges pueden compartir abogado y procurador, lo que reduce considerablemente los costes del proceso.
- Ratificación judicial
Tras presentar la demanda, la Sección especializada en los Tribunales de Instancia citarán a ambos cónyuges para que ratifiquen su voluntad de divorciarse y confirmen el contenido del convenio regulador.
Este acto es sencillo y suele consistir en una comparecencia breve ante la Sección especializada en los Tribunales de Instancia.
Si existen hijos menores de edad, también interviene el Ministerio Fiscal, cuya función es garantizar que el acuerdo protege adecuadamente los intereses de los menores.
- Resolución judicial
Si el juez considera que el convenio regulador cumple con la legalidad y protege el interés de los hijos, dictará una sentencia de divorcio en la que se aprobarán las medidas acordadas.
Desde ese momento, el matrimonio queda legalmente disuelto.
Qué documentación es necesaria
Para tramitar un divorcio de mutuo acuerdo es necesario aportar determinados documentos que acrediten la situación familiar y matrimonial.
Entre los documentos más habituales se encuentran:
- Certificado literal de matrimonio, expedido por el Registro Civil.
- Certificados de nacimiento de los hijos, si existen.
- Certificado de empadronamiento de los cónyuges.
- Convenio regulador firmado por ambos cónyuges.
- Documentación económica relevante si se establecen pensiones o se liquidan bienes.
Dependiendo de cada caso concreto, puede ser necesario aportar documentación adicional relacionada con bienes, hipotecas, ingresos o gastos familiares.
Cuánto tarda un divorcio de mutuo acuerdo
Uno de los principales motivos por los que muchas parejas optan por esta vía es la rapidez del procedimiento.
El divorcio de mutuo acuerdo suele resolverse en un plazo aproximado de dos a tres meses, aunque este tiempo puede variar en función de la carga de trabajo de la Sección especializada en los Tribunales de Instancia.
En comparación con los procedimientos contenciosos, que pueden prolongarse durante muchos meses o incluso años, el divorcio de mutuo acuerdo permite cerrar el proceso en un tiempo mucho menor.
Ventajas del divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo presenta numerosas ventajas frente al divorcio contencioso.
Entre las principales destacan:
Menor coste económico
Al poder compartir abogado y procurador, los costes legales suelen ser significativamente más bajos.
Mayor rapidez
Al existir acuerdo entre las partes, el procedimiento judicial se simplifica y se reduce el número de trámites necesarios.
Menor conflicto
Cuando ambos cónyuges colaboran para llegar a un acuerdo, el proceso resulta mucho menos conflictivo. Esto es especialmente importante cuando hay hijos en común.
Mayor control sobre las decisiones
En el divorcio de mutuo acuerdo son los propios cónyuges quienes deciden cómo organizar su vida tras la ruptura, en lugar de que sea un juez quien imponga las medidas.
La importancia de redactar bien el convenio regulador
Aunque el divorcio de mutuo acuerdo sea un procedimiento más sencillo, es fundamental que el convenio regulador esté bien redactado y contemple todas las cuestiones relevantes.
Un acuerdo incompleto o ambiguo puede generar problemas en el futuro, especialmente en aspectos como:
- El régimen de visitas
- Los gastos extraordinarios de los hijos
- La utilización de la vivienda familiar
- La distribución de bienes comunes
Por este motivo, contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho de familia permite anticipar posibles conflictos y diseñar acuerdos equilibrados y duraderos.
El divorcio de mutuo acuerdo no solo pone fin al matrimonio de manera legal, sino que también establece las bases para la nueva organización familiar. Un buen acuerdo inicial puede marcar la diferencia entre un proceso complicado y una transición más tranquila hacia una nueva etapa de la vida.

